Reseña - Mass Effect: Andromeda

Defecto en masa

Texto por Rodrigo “Capitán” Scarlata @Gordolocojuega
Edición por Belén Perrone @mbeluperrone



⏩ Desarrollado por Bioware y distribuido por Electronic Arts (EA) para PC, PlayStation 4 y Xbox One, Mass Effect: Andromeda llega con la misión de demostrar que esta franquicia aún no está muerta y tiene mucho para ofrecer; y si bien por momentos demuestra brillantez y mucho potencial, el resto del tiempo aburre y decepciona. Aunque bajo ningún aspecto nos encontramos delante de la peor entrega de la saga, este juego hizo lo peor que podía hacer: no innovar lo suficiente.

Nuestro Ryder no será el más apuesto, pero tiene un no sé qué que qué se yo.


La historia comienza muchos años antes del final de Mass Effect 3 y se centra en la iniciativa Andrómeda, una iniciativa en la Vía Láctea conformada por todas las especies de la Federación, que se disponían a llegar a la galaxia vecina de Andrómeda para colonizarla.

Sin ninguna forma de asegurar que existieran planetas habitables en dicha galaxia (debido a la distancia entre la Vía Láctea y Andrómeda) la Iniciativa envió varias arcas con 20 mil colonos cada una, las cuales estaban divididas por razas (humanos, turians, asari y la última es una combinación de otras razas en menor número). Para poder sobrevivir la distancia, todos los colonos son criogenizados por más de 600 años; cortando toda posibilidad de regreso, ya que lo más probable es que cuando se llegue a Andrómeda, todos los conocidos y familiares de los colonos estén muertos, como así también la vida que conocen.

El Clúester heleus nos presenta una amplia cantidad de sistemas por explorar, aunque lamentablemente la gran mayoría sin muchas sorpresas.
Como era de esperarse y para que nuestro juego pueda tener una trama, algo sale mal y al llegar al punto destinado el arca de los humanos se encuentra con un extraño fenómeno astronómico que casi destruye por completo la nave. Por si fuera poco, las otras arcas están perdidas y la base llamada Nexus, a la que deberían de haber llegado todas, se encuentra en conflictos internos después de que sus pobladores estuvieron abandonados por 14 meses.

Cuando nos toca crear a nuestro personaje, nos encontramos con que somos parte de una familia medianamente disfuncional: los Ryder. Al elegir el sexo de nuestro personaje, automáticamente seleccionamos el sexo de nuestro/a hermano/a, al cual también podremos editarle la apariencia. Y acá es donde nos encontramos con la primera genialidad del juego: cuando creamos a nuestros hermanos, automáticamente se crea nuestro padre utilizando algoritmos que respetan rasgos claves de ambos personajes, por eso al ver al padre de nuestros personajes, siempre veremos un poco de ellos en él, lo que hará más creíble la relación que comparten.

Las opciones para crear nuestro personaje son mucho más variadas que en anteriores ocasiones, pero por momentos se siguen sintiendo limitadas.
Nuestro padre, el pionero de los humanos Alec Ryder, es un veterano miembro de la N7 y un experto explorador que, evidentemente, no nos respeta demasiado. Y para sumarle picante a la cuestión, durante la colisión con el fenómeno astronómico, el hermano al que no controlamos cae en un coma del cual no se sabe si regresará.

Para empeorar aún más las cosas, una raza local que se hace llamar los Kett se muestra hostil hacia nosotros y todo se debe a la búsqueda de ruinas ancestrales que están distribuidas en varios planetas. Ellos son el principal enemigo del juego, aunque también encontraremos rebeldes de la Vía Láctea y mercenarios de otras facciones para hacerles frente.

Yo también quiero tener un lanzallamas en la mano :(
Es así que el plan de colonizar ha fallado y debemos averiguar qué es lo que ocurrió con las otras arcas, buscar hogar entre los planetas y hacer frente a los Kett. A diferencia de Sheppard de la trilogía original —quien era un experto soldado de la N7 y el primer humano en ser un Spectre—, aquí somos un/a joven sin experiencia que se encuentra sin pedirlo con la responsabilidad de comandar la iniciativa Andrómeda, enfrentarse a la amenaza de los Kett y conciliar diferencias con las razas que cuestionan nuestra cruzada mientras vamos aprendiendo cuál es nuestro lugar conforme avanza la historia.

Las conversaciones en general tienen muchas más opciones, permitiendo así generar una relación genuina con los NPC que nos rodean.
La historia en sí no es necesariamente predecible, pero el guión se ve mucho más fuerte en los diálogos de nuestra tripulación y en las diferentes ramas de consecuencias, ya que no estamos lidiando más con un sistema de Paragon (bueno) o Renegade (culiao), sino que las respuestas son mucho más ramificadas, permitiéndonos tomar decisiones emocionales, impulsivas, profesionales y casuales. Esto nos abre una gama mayor de resultados y de opciones, logrando tener una personalidad única que se va consolidando a medida que avanzamos en el juego. Nuestra tripulación es donde el guión brilla: en ocasiones anteriores nos encontramos con tripulantes de diferentes razas que se sentían más que nada como un estereotipo de esa raza (quizá con algunos detalles personales, pero no mucho más que eso); acá nos encontramos con personajes de diferentes razas que ya conocíamos (además de una nueva raza llamada Angara) pero con personalidades realmente fuertes. Además, cada personaje tiene una afinidad específica con otro en especial, por lo que es muy divertido probar combinaciones a la hora de llevarnos tripulantes a las misiones y ver cómo reaccionan a los diferentes eventos que nos encontramos.

Peebee y Drack se asegurarán de que ningún viaje en Nomad sea monótono.
Las relaciones interpersonales con cada personaje están brillantemente guionadas también, ya que se siente en cada conversación y en cada misión cómo se van conociendo y cómo se permiten equivocarse el uno con el otro, debido a que en el fondo son perfectos extraños con una misión de enorme responsabilidad sobre sus espaldas.

Otro factor que brilla en este juego es el gameplay: es fluido, rápido y extremadamente customizable, presentando perfiles desbloqueables a los cuales iremos accediendo mientras más puntos de habilidad invirtamos en las habilidades de combate, bióticas o tecnológicas.

La estrategia ya no es parte del gameplay, pero eso permite batallas más fluidas y excitantes. 
Estos perfiles nos habilitarán diferentes bonuses a nuestras habilidades, escudos, vida, etc. En el combate la acción es rápida y frenética, permitiendo que las batallas se desarrollen de forma rápida pero quitando a su vez la estrategia que antaño esta franquicia nos presentó.

Una gran variedad de perfiles nos permitirá customizar nuestro propio estilo de combate para agregarle un pequeño sabor estratégico a un sistema mayormente activo y adrenalínico.
En las secciones de exploración nos encontraremos con que podemos saltar y esquivar, permitiéndonos explorar los extensos planetas de una forma mucho más ágil que en el pasado, sumando a esta premisa la aparición del Nómade: un vehículo todo terreno que nos ayudará a sobrevivir las extrañas atmósferas de los mundos a explorar.

Nada como la inyección de testosterona que sólo un compensator de 6 ruedas todo terreno puede brindarte.
Y caramba que hay mucho por explorar, porque no sólo tendremos las típicas misiones primarias y secundarias, sino también las misiones de lealtad, las tareas (que son una suerte de mini misiones difíciles de encontrar pero con buenas recompensas) y los condenados Remnant Vault, una serie de laberintos plagados de tecnología alienígena (y de sudokus intergalácticos) que serán muy divertidos de encontrar al principio, pero una tarea agotadora llegando al final. Y eso es lo que suele pasar con este juego y donde su mayor fortaleza se convierte en su mayor debilidad: es un juego ENORME. Con enorme nos referimos a que hay cientos de misiones por hacer, cientos de planetas por analizar, millones de materiales por recolectar, miles de artefactos tecnológicos por desarrollar, pero pocas mecánicas para repartir todas estas tareas, por eso se vuelve monótono y agotador a las pocas horas de juego.

La cantidad de misiones secundarias que el juego presenta se vuelven tan ridículas y repetitivas que no nos sorprendería que una de las misiones que destrabemos sea una lista de supermercado.
Lo lamentable es que si queremos disfrutar de los mejores diálogos y llevar la relación con nuestra tripulación al máximo (para poder acceder no sólo a una relación con ellos, sino también al último nivel de sus habilidades) debemos completar GRAN parte del juego, lo que nos tomará aproximadamente 60 horas, de las cuales unas 20 serán disfrutables, 10 serán soportables y el resto una eterna repetición de tareas: ir a tal galaxia, escanear tal planeta, escanear tal muerto o tal tecnología, hablar y prestar atención en cada diálogo para no fregarla de una forma irreversible. Y realmente sentimos que esto es una pena, porque tratando de sobrevivir el legado de tamaña franquicia tomaron un gran riesgo al dejar de lado (casi en su totalidad) la historia de Sheppard, y lo hicieron bien en su mayoría, pero tenían el arco libre y no supieron definir, prefirieron pasar la pelota y que otro se haga cargo si no es gol.

Hay muchos trazos de historia desperdigado por cientos de misiones secundarias que hacen que se vuelva agotador entender toooodo lo que pasa en esta entrega.
El modo multiplayer cooperativo consiste en formar equipo con hasta tres jugadores y luchar contra oleadas de enemigos en varios campos de batalla a lo largo del Clúster de Heleus. Cada misión está compuesta por una serie de siete oleadas y, al igual que en Mass Effect 3, algunas se completan eliminando a todos los enemigos mientras que otras cuentan con objetivos por tiempo. En general el multiplayer es divertido, porque el gameplay es muy fluido y permite hacer combinaciones de poderes y sentir que están realmente trabajando en equipo, pero se vuelve monótono al poco tiempo y los tiempos de espera para conectarte con otros jugadores pueden ser muy crueles.


La historia principal, que trata sobre los Kett y su conexión con los Angara, pierde fuerza a mitad del juego cuando se produce la gran revelación de por qué estas dos razas estuvieron siempre en guerra. El resto del tiempo sentimos que estiran la trama lo más que pueden para que sigamos enganchados, pero ya no quedan muchas sorpresas por encontrar. Esto comienza a desmotivarnos y desengancharnos gradualmente de la trama hasta que al final ya no nos importa lo que sucede, sobre todo cuando estamos acostumbrados a lo trágico que suele ser un juego de Bioware, pero acá todo termina color de rosas.

Esta imagen no tiene nada que ver con la historia, pero se me hizo romántica.
Y para sumarle aspectos negativos, el juego en su lanzamiento presentó miles de problemas gráficos, desde animaciones faciales ultra mecánicas y sin espíritu hasta glitches constantes que se activan de las formas más inesperadas. Esta última parte, por suerte, es reversible ya que con futuros parches el juego podría estabilizarse sin mayores consecuencias, pero es insultante que lancen al mercado un juego que evidentemente no estaba terminado y utilicen a los gamers como beta testers para terminar de emprolijarlo.

Aunque en estos días estemos sintiendo a Bioware trabajando sin cesar por mejorar el universo de Mass Effect: Andromeda, nos seguimos sintiendo levemente estafados.

Bioware ya anunció que irán mejorando el juego con el tiempo, lo cual nos hace preguntarnos para qué compramos un juego que aún no vio su versión final. Por el momento, el pasado 4 de abril lanzaron un parche para corregir los errores de animación facial. Esperemos que los demás errores también reciban su debido tratamiento, así como también esperamos que cese esta fatídica práctica de lanzar juegos a medio terminar y dejar que los fans sean quienes les digan a los desarrolladores cómo solucionarlo.

Promediando, Mass Effect: Andromeda es un buen juego, pero en su intento desesperado por no fallar, no logró alcanzar el éxito tampoco.

Calificación: Meh Effect.

Ficha Técnica
  • Plataforma: PC, PlayStation 4, Xbox One
  • Género: Western RPG, Combate en Tercera Persona
  • Desarrollador: Bioware
  • Lanzamiento: 23 de marzo de 2017
  • Precio: USD$ 59,99
  • Sitio Web: www.masseffect.com
  • Jugadores: 1-4 jugadores Cooperativo Online

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